A la décima va la vencida

4 11 2009

Después de 10 años celebrando el Seminario de Solidaridad política y tras haber demostrado y dejado patente que al CPS NO le interesa que los ingenieros reciban ningún tipo de información referente a política y sociedad, por primera vez se ha concedido 1 crédito de libre elección por asistir al seminario… Seguimos siendo los que menos créditos recibimos, pero bueno, es un avance.

Me precipité al indicar que no iba a ser así, y por eso ahora rectifico.

Con este hecho quería dejar constancia de algo a esos señores que llevan una década barriendo en contra de los estudiantes de su centro: Van ya 3 años a un 10% de descenso de matrículas… ¿No va siendo hora de que se den cuenta ya de que a la gente no le gusta que la engañen y la discriminen?

Aunque los estudiantes no protesten, aunque callen por miedo a represalias, al final los números hablan, generalmente la gente va al CPS a intentar estudiar una carrera, no a encontrarse con este tipo de incompetencias e impedimentos gratuitos. Agachad las orejitas y empezad a tratar a los estudiantes como personas, aunque sea únicamente por tener más ingresos de matrículas, que eso sí gusta, ¿Verdad?

Con todo ello pido disculpas por mi equivocación, y aprovecho para solicitar a la Comisión de Docencia de Ingeniería Informática que si les queda todavía algo de dignidad debajo de su máscara tengan también el valor de admitir que firmaron algo FALSO al decir que en el exceso de carga de trabajo de prácticas de Compiladores II, Ficheros y Bases de Datos y alguna más “No existía el problema”…

Puesto que ahora con Bolonia sí que tenemos que aumentar los créditos, porque hacían falta más horas, y eso también lo firman los mismos, ¿Contradictorio verdad?

Ya ven que ni somos tontos, ni somos ciegos, ni nos gusta que nos engañen, pero cuando nos equivocamos sabemos rectificar, a diferencia de ellos  y con la diferencia de que no lo hacemos únicamente para mantener el número de matriculados.

Saludos cordiales miembros de la comisión, siempre a la vanguardia de la mala educación pública… Hasta que la burbuja hace ¡Bang!